Hoy buscaré un abrelatas
para abrir tu corazón,
ya no dejaré que partas
sin que tengas una razón.
Hoy hallaré alguna frase
que vista de poesía,
una frase que te abrace,
una frase solo mía.
Que te llegue al corazón
valiente y sin aguardiente,
no haré caso a la razón;
si me detengo, detente.
Ya no veré cabizbajo
este amor a cuentagotas,
ya no miraré hacia abajo,
juntaré las piezas rotas.
Desde hoy en mi guardarropa
solo hay trajes de esperanza;
tu desdén a quemarropa
ya para herirme no alcanza.
Yo sé que vendrá aquel día
que no sea adivinanza,
el día en que yo sonría
si Cupido no se cansa.
Buscaré ese abrelatas
para abrir tu corazón,
si con eso no me matas
y se acaba la ilusión.
Pierdo toda la razón,
por un desdén todo pierdo,
y me ahogo en la obsesión
al guardar este recuerdo.
Sabes, siempre a medianoche
vivida visión me atrapa:
ilusión que hace derroche
de tu alma que no se escapa.
Siempre es como un puntapié,
soy la burla para todos,
pero no perderé la fe,
te querré de todos modos.
Sé que al vaivén de este amor
caerás pronto en mis brazos,
y se abrirá como flor
mi corazón en pedazos.